Inicio Santuario de San Miguel de Aralar


 

A lo largo del tiempo han existido distintas hipótesis sobre el momento en que fue realizado el frontal de esmaltes de San Miguel de Aralar. Algunos autores (Burgui, Marcotegui), llevados por la inscripción de la cinta o filacteria que porta un ángel, en la que creyeron leer 1028, propusieron este año como fecha de su realización, atribuyendo en consecuencia su donación al rey de Navarra que ocupaba el trono en ese tiempo, Sancho Garcés III, el Mayor. Otros lo consideraron anterior (Arigita) fechándolo en el siglo VI, y otros más, posterior, precisando momentos de los siglos XII y XIII (Huici y Juaristi, Gómez Moreno, Lojendio, Uranga e Íñiguez). Más recientemente, Marie Madeleine Gauthier, profesora de investigación del Centro Nacional de Investigaciones Científicas de Francia, tras un pormenorizado estudio realizado en 1982, aportó los datos que aparecen como más verosímiles y dio como fecha de su realización el comienzo del último cuarto del siglo XII.

 
“La configuración artística de los rasgos que caracterizan esta obra de esmaltado meridional, famosa entre las diez mil muestras hoy ya catalogadas y clasificadas –escribe Gauthier- permite situar su fabricación entre 1175 y 1185”. En ese tiempo reinaba en Navarra Sancho VI el Sabio y ocupaba la sede episcopal Pedro de Artajona, más conocido como Pedro de París. Puede pensarse que ambos estuvieron directamente implicados en la realización de esta singular obra de arte, en un momento de florecimiento cultural y artístico del Reino en el que se planteaba la construcción de la catedral románica de Pamplona y otros edificios significativos.   La Virgen María con el Niño. Mandorla central del retablo esmaltado de Aralar
La Virgen María con el Niño. Mandorla central del retablo esmaltado de Aralar