Inicio Santuario de San Miguel de Aralar


 

1032. El rey de Navarra Sancho Garcés, Sancho III el Mayor, concede un privilegio sobre la restauración de la diócesis de Pamplona, en el que aparece citado por primera vez documentalmente el santuario de Aralar como iglesia dependiente de Santa María de Zamarce, uno de los puntos de la antigua ruta jacobea que atravesaba la Barranca. El santuario inicial –templo carolingio- parece datar del siglo IX y habría sido destruido en una incursión árabe, quizás en 924.

 

1040. El rey de Navarra García Sánchez de Nájera y su esposa Estefanía, hacen una donación al santuario dedicada “al culto de Santa María siempre Virgen y de los santos, santas, apóstoles, mártires, confesores y vírgenes cuyas reliquias estaban allí colocadas”. Donan el monasterio de Aguinarte y las villas de Muztillano y Berroeta.

El rey Sancho Ramírez (1076-1094) confirma las donaciones anteriores y dona al santuario un monasterio de Araquil llamado Allazozábal.

  Las primeras luces del día iluminan el santuario. Al fondo, el "morro" de San Donato
Las primeras luces del día iluminan el santuario. Al fondo, el “morro” de San Donato
 

1074. Esta fecha es considerada por distintos autores como la de la consagración del nuevo templo románico, consistente en la cabecera del actual y formado por tres naves. El rey Sancho IV de Peñalén, que ya había donado anteriormente quince majadas en los montes de Aralar y en otros lugares, confirma en esta fecha al santuario, todavía dependiente de Zamarce, todas sus propiedades, “en el día de su consagración”.

D. Ramiro, infante real de Navarra, hijo segundo de García de Nájera y hermano de Sancho de Peñalén, se emplea en guerra en Tierra Santa y participa en la conquista de Jerusalén en 1099. Trae a Navarra un brazo de la Cruz de Cristo. Acude en persona a Aralar y deja allí un fragmento del Lignum Crucis, además de donaciones en vicarías, rentas y diezmos. La cruz se conserva varios siglos en el sagrario, engalanada en plata, dentro de una caja de marfil y en 1756 se integra en la efigie de San Miguel.

1087. El rey Sancho Ramírez y su hijo Pedro Sánchez reconocen al obispo de Pamplona distintos bienes entre los que se mencionan el monasterio de Zamarce con su iglesia de San Miguel del Monte Excelso y las villas de San Miguel de Excelsis.

A finales del siglo XI, reinando Sancho Ramírez y siendo obispo de Pamplona Pedro de Roda, el caballero García de Arnalt de Goñi se ausenta de su casa y se dedica al culto de San Miguel como ermitaño. Con las limosnas recibidas levanta el templo, según se recoge en el “Libro de los Milagros”.

1098. Fecha considerada por algunos autores como la de la consagración de la iglesia, en cuya ceremonia participaron siete obispos. Tomás de Burgui supone que serían los de los estados del rey Pedro Sánchez: Pamplona, Jaca, Burdeos, Calahorra, Nájera, Huesca, Santiago, o quizás los de Marsella y Arlés. Se supone que la ceremonia fue a comienzos de septiembre ya que en el primer domingo de este mes se celebraba hasta tiempo reciente la fiesta de la dedicación.

1099. Pedro Sánchez, Rey de Navarra y Aragón muestra su generosidad con el santuario tras su milagrosa curación. En su obra “Compendio” Esteban de Garibay y Zamalloa afirma “ subió a pie esta sierra, con unas alforjas a cuestas, cargadas de arena, para la fábrica de la obra del santuario, quando sanó milagrosamente una noche en esta iglesia de cierta enfermedad, según natura, incurable, habiendo experimentado el favor del príncipe celestial”. En febrero de 1099 dona a Dios y a San Miguel el lugar de Murguinto, y en 1103, la villa de Arguindoain (Arakil) y dos monasterios que había en su territorio, Santo Thomás de Mendibezua e Izaga.

1125. Alfonso el Batallador exime de servidumbres reales a los collazos de San Miguel para que sólo sirvieran al santuario.

1130. El rey de Navarra Alonso Sánchez el Batallador dona al santuario posesiones en Tudela y cerca del Moncayo, y desde Gallur hasta Cadreita.

1141. Año posible de la consagración del templo en su actual estructura: tres naves de tres tramos y nartex. El rey de Navarra García Ramírez realiza donaciones al santuario “a favor de San Miguel, en la dedicación de esta iglesia”. A partir de esta fecha se establece una comunidad monástica.

1167. Se construye el edificio adosado al sur del santuario, que será más tarde, sede de la cofradía de San Miguel.

1175. Hacia este año se construye el retablo o frontal de esmaltes, que parece obedecer a un encargo del rey Sancho VI el Sabio y del obispo Pedro de París para distinguir al santuario. Sus autores serían un equipo de orfebres y esmaltadores procedentes de Limoges que realizaron su obra en Navarra.

1229. El obispo de Pamplona Pedro Ramírez de Piérola aprueba los estatutos de la Cofradía de San Miguel. Dona a la Cofradía su casa, aneja a la iglesia, bajo la condición de que el obispo de Pamplona sea cabeza y rector de la misma.

1368. El Obispo Bernardo Folcaut señala en un edicto el gran número de cofrades con que cuenta la Cofradía de San Miguel, que llegan a 40.000 y tienen 20 clérigos a su servicio.