Hasiera Aralarko San Migel Santutegia


 

La efigie de San Miguel de Aralar visita cada primavera cientos y cientos de pueblos, parroquias, colegios y entidades, siguiendo una tradición de fe enraizada en lo más hondo del alma de nuestro pueblo.

San Miguel, que porta sobre su cabeza la Cruz de la Salvación, nos trae cada año el anuncio de la Resurección de Cristo y nos ofrece la bendición de Dios sobre nuestras vidas, nuestras familias, nuestros trabajos.

El resto del año, la imagen del Angel de Aralar preside el santuario de San Miguel in Excelsis, uno de los más antiguos del Reino de Navarra, joya artística de primer orden , testigo de la fe y de la devoción expresada a lo largo de los siglos por miles y miles de peregrinos que han llegado hasta sus puertas para recibir el consuelo, el perdón y la gracia de Dios.

Los muros milenarios de este templo conservan una joya excepcional que por sí sola merecería la atracción de cualquier visitante. Es el retablo esmaltado de Santa María, pieza maestra del arte medieval, elaborada por los mejores orfebres y esmaltadores del siglo XII especialmente para este santuario, lo que denota el gran atractivo e importancia que para la religiosidad popular ha tenido siempre la iglesia de la cumbre de Aralar.

  Jesus Maria Sotil, Aralarko santuarioko kapelaua.
Jesus Maria Sotil, Aralarko santuarioko kapelaua.

Quiero invitaros a todos, y de todo corazón, a que visitéis el santuario de San Miguel de Aralar. A que lo hagáis ahora, a través de los textos y las fotografías de esta página de internet, y en cualquier momento, a que lleguéis hasta la cima de la sierra, a pie o en coche. Os aseguro que sentiréis la emoción de pisar una tierra bendita por el fervor de miles de peregrinos que han invocado a Dios y a San Miguel desde hace más de mil años , que encontraréis un espacio perfecto para la oración y el recogimiento, que admiraréis un paisaje y un entorno natural inigualables, que conoceréis un monumento singular, exponente del más puro arte románico de Europa, y un enclave que ha sido testigo permanente de la historia de nuestro pueblo.

Cualquier día es bueno para subir a Aralar; cualquier domingo es propicio para participar en la Eucaristía que se celebra en este “santuario de lo alto”; cualquier momento es adecuado para participar en las numerosas procesiones y celebraciones que, a lo largo del año, se suceden; cualquier tiempo es oportuno, en definitiva, para devolver a San Miguel la visita que este arcángel viajero realiza a nuestra ciudad, a nuestro pueblo, a nuestra casa, trayéndonos el mensaje salvador de que Cristo ha resucitado.

El gran poeta Orixe, nacido a los pies de esta sierra y amante convencido de San Miguel de Excelsis, escribió unos versos que sintetizan a la perfección el mensaje de invitación y acogida para todos que quiero reiteraros como conclusión de estas líneas.

Orrela dabil erririk-erri
Naparro'ko Aingerua:
aldi bateko, denetan utziz
berak dakarren zerua.
Itzul gaitezen Aralar’era
An baitauka jar-lekua,
an mun emanez, arkitzen dugun
lurrean paradisua.

Así camina de pueblo en pueblo
el Ángel de Navarra,
dejando detrás de sí,
el pedazo de cielo que lleva consigo.
Volvamos a Aralar,
donde tiene su sede,
a venerarle
en aquel paraíso de la tierra.

Jesús M. Sotil González
Capellán del Santuario de San Miguel de Aralar